• CONTACTO
  • CONTACTO
  • Carrito: 0 producto Productos vacío

    Ningún producto

    To be determined Transporte
    0,00 € Total

    Confirmar

    Producto añadido correctamente al carrito
    Cantidad
    Total
    Hay 0 artículos en el carrito Hay un artículo en el carrito
    Total de productos
    Total de la compra  To be determined
    Total
    Continuar comprando Proceder al pago
  • Los vestidos más icónicos del cine

    Los vestidos más icónicos del cine

    Moda y cine, cine y moda. Dos fenómenos de masas que han sido siempre inseparables compañeros de batalla, hasta el punto de que una ya no es sin el otro, y viceversa. El mundo de las pasarelas encuentra en la gran pantalla un escaparate de lujo para sus diseños, mientras el celuloide se vale de la fuerza expresiva de las prendas para dar el toque definitivo a cada producción.

    Esta relación de simbiosis nos ha dejado, a lo largo de los años, looks únicos e inconfundibles que forman parte ya del imaginario colectivo de muchas generaciones. Desde la sobriedad y elegancia de Audrey Hepburn en Desayuno con Diamantes hasta el estilo urbano de James Dean en Rebelde sin Causa, pasando por la legendaria gabardina de Boggart en Casablanca o el festival de tupés y volantes que inunda cada toma en Grease, la moda se ha servido siempre del séptimo arte como uno de los vehículos más eficaces para influir en la sociedad.

    En este mutua hay una prenda que se alza como la gran protagonista de la historia del cine: el vestido. Desde el diseño de plumas y chaleco de Travis Banton con el que triunfó Marlene Dietrich en Shanghai Express, son muchas las creaciones que, tras aparecer en la gran pantalla, se han ganado un hueco para siempre en las listas de prendas más icónicas de la historia.

     

     La tentación vive arriba (1955)

    William Travilla fue el creador del vestido plisado que luce Marilyn Monroe en una de las escenas más famosas del cine. La archiconocida pieza fue imitada y parodiada más tarde en otras cintas, e incluso existe una muñeca de Mattel vestida con una réplica en miniatura. Tal fue la popularidad y difusión del diseño que el propio Travilla llegó a odiar su creación, refiriéndose a ella como “that silly dress”.

    Gilda (1947)

    Rita Hayworth escandalizó al mundo con su papel en Gilda, y lo hizo en parte gracias a la labor del modisto francés Jean Louis. El diseñador creó para la película un vestuario pretendidamente provocativo que acabaría convirtiéndose en el uniforme de femme fatale por excelencia. Telas brillantes, aberturas y un complemento indispensable: guantes de gala hasta el codo. 

     

    Pretty Woman (1990)

    Hay vestidos que enamoran y Julia Roberts lo sabe mejor que nadie. El diseño con el que la actriz conquista a Richard Gère en Pretty Woman es una creación de Marilyn Vance, que tuvo que diseñar tres piezas distintas para la ocasión. A pesar de que desde la dirección de la película apostaban por el color negro, Vance sabía que el vestido tenía que ser rojo y finalmente consiguió que se impusiera su opinión.

     

    Titanic (1997)

    La responsable del vestuario de Titanic, Deborah Lynn Scott, se coronó con este vestido de gasa y pedrería para el personaje de Rose. Kate Winslet estaba espectacular con él y la diseñadora recibió un Óscar por su trabajo en la película.

    Expiación (2007)

    En esta cinta de Joe Wright, Keira Knightley luce uno de los vestidos más aclamados de la gran pantalla. Diseñado por Jaqueline Durran, el modelo ha sido imitado por múltiples casas de moda e incluso Siena Miller, una de las mejores amigas de Knightley, llevó uno exactamente igual durante los British Fashion Awards 2013. 

    Dejar una respuesta

    * Nombre:
    * E-mail: (No será publicado)
       Website: (Site url withhttp://)
    * Comentario:
    Escribe la capcha: